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¿QUIERES UNA MENTE INTELIGENTE, EMOCIONES EQUILIBRADAS Y UN CUERPO SALUDABLE?

Escrito por el 04/04/2020

Proverbios 4

En este proverbio su autor anima a sus hijos a prestar atención a sus enseñanzas pues las mismas tienen muchos beneficios para el alma y el cuerpo.

En vv.1-2, vemos los mandatos a oír, prestar atención y a no abandonar la instrucción a fin de que ganemos entendimiento, y porque la enseñanza es buena.

En vv.3-9, el proverbista pone su propio ejemplo como un hijo que fue aconsejado por su padre a seguir sus consejos debido a sus beneficios.

En v.4, vemos que los consejos del padre al hijo tienen que ver con mandamientos a retener y guardar sus palabras en su corazón para que sus palabras le llenen de vida.

En vv.5-6, los mandamientos son a adquirir sabiduría e inteligencia, a no olvidar ni apartarse de las palabras de su boca, a no abandonarlas, a amarlas y ellas entonces velarán por nosotros y nos protegerán.

En vv.7-9, Los mandamientos son similares. Se nos manda a adquirir y abrazar sabiduría e inteligencia, se nos manda a estimarla y entonces ella nos ensalzará y nos honrará, será como un adorno de gracia y hermosura sobre nuestra cabeza que embellecerá todo nuestro ser.

En vv.10-13, Se nos sigue mandando a recibir la palabra De Dios para que nuestros días sean aumentados en la tierra.

En v.11, se nos informa que, aunque se nos ha dado estos mandamientos, El Señor nos ha criado en el sendero de la sabiduría y por las sendas de la rectitud.

En v.12, debido a esta crianza se nos promete que nuestros pasos no serán obstruidos y cuando corramos no tropezaremos.

Del vv.13-19, se nos ordena a seguir aferrándonos, a no soltarla, y a guardar la instrucción por motivo de que ella es nuestra vida. Y al parecer mantenernos en la sabiduría es sinónimo de seguir el mandamiento de no entrar en la senda de los impíos, ni ir por el camino de los malvados, y esto es una enseñanza que tiene el mismo propósito mostrarnos la ordenanza de no asociarnos en los malos negocios de los impíos. Se nos ordena a evitar sus caminos, no pasar, apartarnos de ellos y seguir adelante sin páranos ni siquiera a contemplarlos. Y la razón para estos mandamientos es porque los impíos solo buscan hacer el mal, no duermen sino lo han hecho; su comida diaria es la maldad y su bebida diaria es la violencia; sin embargo, nuestras sendas son opuestas a la de los impíos pues son como La Luz de la aurora que va en aumento hasta su mas fuerte furor al medio día.

Finalmente, en los vv.20-27, se nos hace una reafirmación de los mandamientos dados anteriormente debido a las razones de los mismos.

Vv.20-22, una vez más se nos ordena a prestar atención, inclinar nuestro oído, a no apartar nuestros ojos y guardar en nuestro corazón las palabras y razones del Padre en su palabra porque ellas son vida a nuestra alma y salud para nuestro cuerpo, lo que nos muestra que la palabra De Dios no solo es alimento para el alma sino también fortaleza para el cuerpo.

Esto me recuerda cuando regresé de argentina y fui a visitar a mi antiguo entrenador de pesas. Cuando el me vio me dijo: “Wao, estas igual. ¿Estuviste ejercitándote allá? Y yo le dije que no. Entonces me dijo: “Es que cuando uno tiene la mente fuerte también nuestro cuerpo se mantiene fuerte”.

Y esto es precisamente lo que nos enseña este proverbio, que vivir por la palabra De Dios nos trae salud a todo nuestro cuerpo, así que la palabra De Dios también puede traerte salud a todo tu cuerpo.

Ahora bien, ¿Qué hay de aquellos creyentes dedicados a Dios que a pesar de ser fieles no cuentan con mucha salud?

¿Será que la palabra De Dios dejó de ser verás por su poca salud?

No definitivamente, pues si alguna persona que vive según la biblia no goza de la salud que Dios promete aquí entonces es porque Dios ha permitido la poca salud de ese hijo para glorificarse en la enfermedad de él. Tal cual como lo hizo con Job, y con el ciego de nacimiento que Jesús sanó. ambas situaciones de salud estuvieron bajo el control de Dios y ambas en su tiempo perfecto le dieron le llevaron gloria. Ambas fueron largas, pero les llegó el tiempo de la salud ¿Por qué? Ambos recibieron De Dios la gracia de la salud.

Lo que demuestra que aun la salud corporal de nuestro cuerpo está en las manos de Dios.

Para muchos su sanidad será aquí para otros cuando el nos glorifique en su segunda venida.

¿Y cómo deberíamos seguir estos mandamientos? Según v.23, con toda diligencia. Se nos manda a guardar nuestro corazón porque de él brotan los manantiales de la vida, que apartemos nuestra boca la perversidad y la mentira, que nos mantengamos enfocados en vivir por la palabra De Dios sin desviarnos y ceder a las ofertas de la mundanalidad.

Resumen: Aferrémonos y dependamos cada vez mas de los mandamientos y principios de la palabra De Dios, hagamos cada día con mucha más fuerza y con mayor intensidad y así disfrutaremos de una mente sabia, emociones en equilibrio y un cuerpo saludable.

Bendiciones miles!!