Dedications
Jorge Reyes Rabito - Un Pacto Con Dios Bendiciones, gracias por la programacion, es de bendicion. José Montero La Visión - Del grupo Para Su Gloria A mi querido hermano Jaime Blandón. Jacqueline Guzman Sovereign Grace Music & La IBI - El Dios Que Adoramos Un saludo a los hermanos de la Iglesia Bautista Resurrección de Palacaguina

En Gracia y Sabiduría

”Tan necesario como el aire”

todayabril 26, 2022 8

Fondo
share close

Lectura: Lucas 11:1-4 (LBLA)

Y aconteció que estando Jesús orando en cierto lugar, cuando terminó, le dijo uno de sus discípulos: Señor, enséñanos a orar, así como Juan enseñó también a sus discípulos. Y aconteció que estando Jesús orando en cierto lugar, cuando terminó, le dijo uno de sus discípulos: Señor, enséñanos a orar, así como Juan enseñó también a sus discípulos. Y Él les dijo: Cuando oréis, decid: «Padre, santificado sea tu nombre. Venga tu reino. Danos hoy el pan nuestro de cada día. Y perdónanos nuestros pecados, porque también nosotros perdonamos a todos los que nos deben. Y no nos metas en tentación». www.lbla.com

En forma breve Lucas nos cuenta cómo el Señor Jesús responde al requerimiento de sus discípulos, que le piden les enseñe a orar.

Al leer estos cuatro versículos tenemos mucho en qué pensar.

Los discípulos oran porque ven a Jesús orar: el pasaje nos dice que la pregunta viene inmediatamente después de la oración de Jesús. Ellos ven a Jesús orar, todo el tiempo. Ellos se dan cuenta de que la oración es, no solo necesaria, sino absolutamente necesaria.

¿Qué pedimos a Dios en oración? Todo.

Primeramente a Dios mismo: Santificado seas Señor, Venga Tu Reino. Te necesitamos a ti, tu Gloria, Tu Reino en nuestras vidas. Conocerte, amarte, adorarte, glorificarte. Cuando oramos así reconocemos que nuestra primer y mayor necesidad es Dios mismo.

Pedimos sustento: Al pedir el pan reconocemos que nuestras vidas están en sus manos, y agradecemos por su cuidado.

Pedimos gracia: Pedimos al Dios Santo que nos mire con gracia y misericordia, y que nos dé esa gracia tan abundantemente que podamos extenderla a otros.

Pedimos santidad: Pedimos al Señor que nos guarde de nuestra propia inclinación al pecado.

 

PARA PENSAR: Cuando oramos estamos reconociendo nuestra necesidad, nuestra  insuficiencia, nuestra dependencia. ¡Oremos más!

 

Sebastian Winkler (209)

Sebastián Winkler. Discípulo de Jesús, esposo de Karina y papá de Julia y Emilia. Profesor de Lengua y Literatura. Estudia la diplomatura en Biblia y Teología en el Instituo de Expositores de Argentina. Sirve en la Iglesia Bíblica Lincoln; colabora en Soldados de Jesucristo y es el autor del blog: engraciaysabiduria.com

Escrito por Sebastian Winkler

Rate it

Artículo anterior


0%