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Un Dia a la Vez

Libertados Para Obedecer Sus Mandamientos

micJacobis Aldanatodayagosto 11, 2022 11

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    Libertados Para Obedecer Sus Mandamientos Jacobis Aldana


Y habló Dios todas estas palabras, diciendo: Yo soy el Señor tu Dios, que te saqué de la tierra de Egipto, de la casa de servidumbre.

Éxodo 20:1-2

¿Puede alguien guardar de manera perfecta los mandamientos de Dios sin quebrantar siquiera uno durante toda su vida? La respuesta es NO, y la razón es; no tenemos en nosotros la fuerza necesaria para hacerlo.

Nuestro corazón se inclina por naturaleza a lo que no agrada a Dios y eso nos deja muy temprano fuera de carrera.

Entonces ¿de dónde podemos nosotros encontrar la fuerza para vivir de una manera que agrade a Dios? La respuesta es, de Dios mismo.

Antes de comenzar con la lista de mandamientos escritos en las tablas de la Ley de Dios, hay unas palabras que pasamos por alto con mucha rapidez: Yo soy el Señor, tu Dios, que te saqué de la tierra de servidumbre.

Nuestra obediencia a los mandamientos de la ley está ligada al entendimiento de las verdades contenidas en esta importante declaración:

Dios es nuestro Dios. NO estamos solos en la carrera que tenemos por delante. Él es nuestra ayuda, nuestro Señor, nuestro Dios.

Ese mismo Señor ha mostrado su poder en nosotros, transformando nuestros corazones para que ya no vivamos más como esclavos, sino como libres, como quienes ahora pueden agradarle y servir a su nuevo Señor, al que los libertó.

Esto es el Evangelio. Nunca podremos obedecer de manera que agrade a Dios si antes no lo vemos a él como el Señor que gobierna todo en nuestras vidas y al mismo tiempo como el que nos ha provisto libertad.

Obedecer su ley no es una afrenta difícil de llevar, es algo que hacemos desde la libertad que él nos ha dado. Esa es la maravilla de la gracia, que una vez hecho libres, ya no vivimos para nosotros si no para Dios.

Si estás pensando en lo difícil que es agradar a Dios, piensa en todo lo que él ha hecho para libertarte del dominio del pecado, no solo encontrarás la motivación sino el poder suficiente para hacer su voluntad.

  • Para meditar y profundizar: 1 Pedro 1:13-21

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