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Listos para recordar el evangelio

todaynoviembre 13, 2025 35

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Listos para recordar el evangelio

1 Pedro 1:12–15

“Por tanto, siempre estaré listo para recordaros estas cosas, aunque vosotros ya las sabéis y habéis sido confirmados en la verdad que está presente en vosotros. Y considero justo, mientras esté en este cuerpo, estimularos recordándoos estas cosas, sabiendo que mi separación del cuerpo terrenal es inminente, tal como me lo ha declarado nuestro Señor Jesucristo. También yo procuraré con diligencia, que en todo tiempo, después de mi partida, podáis recordar estas cosas.”

Pedro le dice a las iglesias de Asia Menor que él no se cansará de recordarles ciertas verdades. Él sabe que ellas ya las conocen, pero entiende que el corazón humano es propenso al olvido espiritual. Por eso, no solo quiere recordarlas mientras viva, sino dejar un legado para que también, después de su partida, sigan recordándolas. ¿Qué verdades son esas que él considera tan esenciales que merecen ser repetidas una y otra vez? Son las que menciona en el “por tanto” del verso 12: las verdades gloriosas de los versículos 3 al 11.

2 Pedro 1:3–11

“Pues su divino poder nos ha concedido todo cuanto concierne a la vida y a la piedad, mediante el verdadero conocimiento de aquel que nos llamó por su gloria y excelencia, por medio de las cuales nos ha concedido sus preciosas y maravillosas promesas, a fin de que por ellas lleguéis a ser partícipes de la naturaleza divina, habiendo escapado de la corrupción que hay en el mundo por causa de la concupiscencia. Por esta razón también, obrando con toda diligencia, añadid a vuestra fe, virtud, y a la virtud, conocimiento; al conocimiento, dominio propio, al dominio propio, perseverancia, y a la perseverancia, piedad; a la piedad, fraternidad y a la fraternidad, amor. Pues estas virtudes, al estar en vosotros y al abundar, no os dejarán ociosos ni estériles en el verdadero conocimiento de nuestro Señor Jesucristo. Porque el que carece de estas virtudes es ciego o corto de vista, habiendo olvidado la purificación de sus pecados pasados. Así que, hermanos, sed tanto más diligentes para hacer firme vuestro llamado y elección de parte de Dios; porque mientras hagáis estas cosas nunca tropezaréis; pues de esta manera os será concedida ampliamente la entrada al reino eterno de nuestro Señor y Salvador Jesucristo.”

Pedro afirma que Dios ya nos dio, por su divino poder y sus promesas, todo lo necesario para una vida de piedad y para crecer en la semejanza de Cristo. No nos falta nada. Pero el verso 9 nos muestra el peligro real: el que carece de estas virtudes es ciego, habiendo olvidado la purificación de sus pecados pasados. El problema no es la falta de recursos espirituales, sino que tendemos a olvidarlos. Nos enfocamos en otras cosas, en nuestros ídolos, en nuestros deseos, en el egoísmo, y olvidamos las buenas noticias del evangelio y el fruto que produce.

Hoy, al leer Ezequiel 4–8, esa conexión se vuelve clara. Mientras Ezequiel revela un pueblo que se hundió en corrupción, idolatría y estancamiento espiritual por no atender la voz de Dios, Pedro muestra el camino opuesto: Dios nos ha provisto todo para vivir en piedad, crecer en virtud y escapar de la corrupción del mundo. Así como Jerusalén fue juzgada porque abandonó el conocimiento de Dios y se entregó a ídolos, Pedro nos llama a responder a la gracia con diligencia, añadiendo virtud, dominio propio, perseverancia, piedad, fraternidad y amor, para no terminar ciegos ni estériles como la generación denunciada por Ezequiel.

Donde Ezequiel exhibe el fruto del abandono espiritual, Pedro muestra el fruto de la perseverancia en una vida centrada en Dios.

Conclusión Cristocéntrica

Cristo es la razón por la que podemos recordar, la fuerza para crecer y el fundamento que evita nuestro tropiezo. Él es quien nos purificó, quien nos sostiene, y quien nos introduce abundantemente en su reino eterno. En Jesús vemos cumplidas las preciosas promesas, y en Él encontramos el poder para vivir la vida que Dios demanda. Recordamos el evangelio porque es el evangelio el que nos recuerda quiénes somos y hacia dónde vamos.

Preguntas para reflexionar

  1. ¿Qué verdades del evangelio suelo olvidar con más frecuencia en medio de mis preocupaciones o deseos?
  2. ¿Cuál de las virtudes mencionadas por Pedro necesito cultivar con mayor diligencia hoy?
  3. ¿Dónde he visto en mi vida señales de idolatría o distracción espiritual similares a las que denuncia Ezequiel?
  4. ¿Cómo puedo intencionalmente recordarme el evangelio cada día para no vivir ciego ni estéril?

Oración

Señor Jesucristo, gracias por tu divino poder que me concede todo lo que necesito para vivir una vida que te honra. Gracias por tus preciosas promesas y por la purificación de mis pecados. Ayúdame a recordar continuamente el evangelio y a añadir con diligencia virtud, conocimiento, dominio propio, perseverancia, piedad, fraternidad y amor. Líbrame de olvidar tu gracia y de caer en idolatrías que ciegan el corazón. Hazme firme en tu llamado y guíame con tu Espíritu para vivir de manera fructífera hasta el día en que me concedas la entrada plena a tu reino eterno. Amén.

Cristo es la razón por la que podemos recordar, la fuerza para crecer y el fundamento que evita nuestro tropiezo. Él es quien nos purificó, quien nos sostiene, y quien nos introduce abundantemente en su reino eterno.

 

Joselo Mercado

Joselo Mercado (10)

José (Joselo) Mercado es el pastor principal de la Iglesia Gracia Soberana en Gaithersburg, Maryland. Oriundo de Puerto Rico, estudió Ingeniería Industrial en la Universidad de Puerto Rico y completó cursos de maestría en Georgia Tech. En el año 2006 renunció a su carrera de consultoría para ingresar al colegio de pastores de Sovereign Grace Ministries.
Joselo completó su Maestría en Artes en Estudios Teológicos en The Southern Baptist Theological Seminary (SBTS) y estará completando su Doctor of Ministry (DMin) en SBTS en el 2026. También sirve como miembro del concilio de Coalición por el Evangelio y es miembro de la junta de Aviva Nuestros Corazones y Ante Su Palabra.
Está casado con Kathy Mercado desde 1999 y es padre de Joey (2007) y Janelle (2008). Puedes encontrarlo en Facebook y Twitter.

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Escrito por Joselo Mercado

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