Seis maneras en que Jesús combatió la depresión
Jesús tenía varias tácticas en su estratégica batalla contra el desánimo.
Jesús tenía varias tácticas en su estratégica batalla contra el desánimo.
«Por cuanto todos pecaron y no alcanzan la gloria de Dios» (Romanos 3:23). «Pues aunque conocían a Dios, no le honraron como a Dios ni le dieron gracias? y cambiaron la gloria del Dios incorruptible por una imagen» (Romanos 1:21-23). Ninguno de nosotros amó a Dios, ni confió en él, ni le agradeció, ni le obedeció como debía.
Meditemos en esta situación excepcional. Si el Hijo de Dios vino para ayudarnos a dejar de pecar ?para destruir las obras del diablo? y si también vino a morir para que cuando pecáramos hubiera una propiciación, de modo que la ira de Dios fuera quitada, ¿qué es lo que esto implica en nuestra vida?
El término hijos aparece en el versículo anterior y se refiere a los hijos espirituales de Cristo, el Mesías (ver Isaías 8:18; 53:10). Estos también son los «hijos de Dios». En otras palabras, al enviar a Cristo, Dios tenía en la mira especialmente la salvación de sus «hijos». Es cierto que «de tal manera amó Dios al mundo, que dio a su Hijo unigénito [Jesús]». Pero también es cierto que Dios tenía el […]
Lucas muestra a Dios influenciando a todo el Imperio Romano con el propósito de que el censo ocurra en el tiempo exacto, a fin de que una virgen llegue a Belén y cumpliera la profecía con su alumbramiento. Mateo muestra el modo en que Dios ejerce influencia sobre las estrellas del cielo a fin de que unos magos extranjeros llegaran a Belén y pudieran adorarlo.
María vio con claridad algo excepcional acerca de Dios: Él estaba a punto de cambiar el curso de la historia de la humanidad; las tres décadas más importantes de todos los tiempos estaban a punto de empezar.