Creer es ver
María sabía que debía creer en las promesas del Señor. Durante los nueve meses anteriores al nacimiento de Jesús, confió en que Dios resolvería todos los detalles relacionados con el anuncio de Gabriel. Viajó para ver a Zacarías y a Elisabet, les contó a José y a sus padres lo que había dicho el ángel.