01/01/1970

La mujer de la parábola experimenta una gran felicidad porque encuentra una moneda perdida, algo muy valioso para ella. (hoy en día una moneda es de escaso valor pero en aquellos tiempos era muy valiosa).

Lo que Jesús enseña en este pasaje es algo que a los fariseos les cuesta concebir. El Dios santo, el Creador de todas las cosas, busca insistente y amorosamente a los pecadores.