Un corazón que se preocupa
Jeremías no endulza la situación. Reconoce el sufrimiento y la rotura del pueblo. Confiesa su pecado como si fuera el suyo propio. Suplica por la misericordia de Dios, no porque Judá lo merezca, sino por lo que Dios es: fiel, justo y compasivo. Esto me desafía. ¿Cuántas veces llevo las cargas de otros ante Dios de esa manera? Cuando alguien en la iglesia me critica a mis espaldas, ¿oro por […]