RSR ONLINE

La Misionera del Aire - NICARAGUA

Canción actual

Título

Artista

Programa actual

Visión para Vivir

01:00 01:28

Programa actual

Visión para Vivir

01:00 01:28


ESTÁ HECHO

Carl Arne Horstran 06/10/2021

[PODCAST]

Hay un sin fin de frases pronunciadas a lo largo de la historia que difícilmente se olvidarán. Tenemos aquella de Martin Luther King “I have a dream”, ‘yo tengo un sueño’, o la más reciente, usada por muchos como un eslogan, “yes, we can”, del expresidente de los Estados Unidos Barack Obama. Por otro lado, están los clásicos como “solo sé que nada sé” o “quien nace mortal, camina hacia la muerte” de los filósofos Sócrates y Éfeso respectivamente. Y como estas hay miles, algunas más y otras menos conocidas, de personajes tan dispares entre sí como Mahatma Gandhi, Winston Churchill, Confucio, Newton, Epíteto, Mandela, etc., etc., etc. las cuales nos llevaría horas, y hasta días enteros, citarlas todas.

De Jesús, célebre como nadie, y sin ánimo de exagerar, hay tantas frases que uno pierde la cuenta. No obstante, hay una que, aun no siendo la más repetida, para mí es la que resuena con más fuerza que ninguna; y hoy quisiera evocarla. Fue una de las varias que pronunció cuando estaba en la cruz, sufriendo la muerte de un asesino; algo que no le correspondía. En realidad, más que una frase, fue una exclamación que salió de sus labios; pienso que la más significativa de todas. Justo antes de morir, sacando fuerzas de la debilidad, alzó su voz y dijo: “consumado es”; o dicho de otra manera “está hecho”, “trabajo concluido”. Desde el comienzo de los tiempos, desde que el ser humano se desviara del plan de Dios, desde que todo lo arruinamos (porque lo cierto es que, y seguro que en esto me das la razón, los seres humanos somos muy capaces de arruinar las cosas sin precisar de ninguna clase de ayuda); pues bien, desde cuando comenzaron los conflictos, las enfermedades, los desencuentros, las frustraciones, las muertes y las barbaridades que se dan en este mundo, el propio Creador de todas las cosas, Dios mismo, esperaba ESE PRECISO MOMENTO; el momento de concluir el plan más importante de cuantos se hayan trazado en toda la historia de la humanidad.

Permíteme ilustrarte la situación, con el fin de ayudarte a comprender la grandeza de lo que sucedió cuando Jesús pronunció aquella frase. Toda una inmensa y hermosa creación, que, si nos centramos solo en nuestro planeta, aparte de los seres humanos, consta de un número incontable de especies animales y vegetales, así como de montes, valles, ríos y mares, que entre sí conforman una sinfonía de paisajes asombrosos y espectaculares. Pues bien, todo ello se vio sometido al inicio de un proceso de degradación que dura hasta hoy, debido a la trágica decisión humana de seguir su propio camino, desobedeciendo al creador. El calentamiento global, por ejemplo, es una de las consecuencias de ese proceso de deterioro. Y, por supuesto, el propio ser humano es no solo el causante sino también una víctima de esta situación.

Cuando Jesús exclamó de aquella manera (consumado es), dejándonos esa frase para el recuerdo, lo que sucedió fue que se abrió una vía, la única vía posible de restauración de nuestra relación con Dios. A partir de ese instante, él se puso a nuestro alcance. De ahí que, yo jamás podré ser agnóstico, ya que, aun cuando es cierto que Dios nos sobrepasa en todos los aspectos y resulta humanamente imposible de alcanzar, comprender o abarcar, él mismo fue quien quiso hacerse asequible al ser humano, recomponiendo la relación inicial que nosotros habíamos roto. Conocerle es posible mediante Jesucristo. Ábrele hoy todo tu ser. Soy Carl, hasta siempre.