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Lo mío es tuyo y lo tuyo es mío

todayabril 7, 2025 44

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“Y Booz dijo a los ancianos y a todo el pueblo: Vosotros sois testigos hoy, de que he adquirido de mano de Noemí todo lo que fue de Elimelec… Y que también tomo por mi mujer a Rut la moabita…” – Rut 4:9-10

    Era ley en Israel, el pariente cercano podía redimir (comprar) todo lo que pertenecía al difunto y de esta forma mantener la herencia dentro de la familia. Este es el caso de Booz con el fallecido Elimelec y su herencia y con Rut, la viuda de Mahlón, también fallecido. Booz se hizo cargo de todo de una manera sorprendente ya que tomó a Rut por esposa; una mujer extranjera sin recurso alguno, y no solamente cumplió con lo que mandaba la ley, sino que fue mucho más allá de eso: él amó a Rut.
En el momento que Booz tomó este paso ejemplar, dos cosas ocurrieron que resaltan la historia para nuestro provecho espiritual. Primero, Booz llegó a ser propietario de todo sin reclamo alguno de nadie. En segundo lugar Rut llegó a disfrutar legalmente de todo lo que era de Booz. El beneficio fue recíproco, pero la iniciativa y todo el proceso fue absolutamente mérito de Booz.
¡Qué gloriosa ilustración y mensaje contiene esta historia para todos los que han experimentado la salvación a través de Jesucristo! Porque el Hijo de Dios, como Booz, adquirió al precio de su propia sangre la vida y la salvación de desdichados pecadores que, como Rut, no tenían ninguna esperanza de vivir. Al hacerlo, los pecadores perdidos, pasaron a ser pecadores perdonados y posesión adquirida por Dios legalmente a través del precio de la cruz de Cristo. Pero también, los redimidos de esta forma llegaron a ser herederos de Dios y coherederos con Cristo. “…sea el mundo, sea la vida, sea la muerte, sea lo presente, sea lo por venir, todo es vuestro, y vosotros de Cristo, y Cristo de Dios.” (1 Cor. 3:22-23).
   Merecíamos la muerte y la condenación, pero en el Calvario recibimos la vida y la justificación juntamente con todas las riquezas de su gracia y más aún todavía que no llegamos a percibir porque “El que no escatimó ni a su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros, ¿cómo no nos dará también con él todas las cosas?” (Ro. 8:32).
   Así podemos decir como la esposa del Cantar de los Cantares de Salomón, “Yo soy de mi amado, y mi amado es mío” (6:3). ¿Eres hijo o hija de Dios? Disfruta de tan grande rescate y de tan grande riqueza espiritual a través de Jesucristo. ¿No lo eres aún? Refúgiate en la sangre de Cristo para el perdón de tus pecados y para formar parte de su familia espiritual.

¡Dios te bendiga!

-Biblia, mate y oración-
© Copyright Ricardo Daglio – 2013

Ricardo Daglio (269)

Ricardo estuvo pastoreando por 16 años en Salto, Uruguay. Desde el 2008 pastorea la Iglesia Bíblica de Villa Regina (UCB) en Villa Regina, Río Negro, Argentina. Está casado con Silvina y tienen tres hijos: Carolina, Lucas y Micaela. Se graduó en el Instituto Bíblico de la Unión de Centros Bíblicos, Argentina; continuó y finalizó su capacitación en el Instituto Integridad y Sabiduría y ahora está cursando su Maestría en Ministerio Bíblico (MMB) en The Master's Seminary.

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Escrito por Ricardo Daglio

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