AD

Devocionales

Las falsas conclusiones sobre la enfermedad

todaynoviembre 21, 2025 22

Fondo
share close
AD

Juan 9:1–3 (LBLA)

Al pasar Jesús, vio a un hombre ciego de nacimiento. 2 Y Sus discípulos le preguntaron: «Rabí, ¿quién pecó, este o sus padres, para que naciera ciego?» 3 Jesús respondió: «Ni este pecó, ni sus padres; sino que está ciego para que las obras de Dios se manifiesten en él.

Jesús ve a un hombre que ha vivido toda su vida en enfermedad. Antes de preguntar por su necesidad, por su dolor o por su historia, los discípulos hacen una suposición: “Rabí, ¿quién pecó?”
Asumen que la enfermedad es necesariamente consecuencia de un pecado específico. Esta misma lógica la vemos en los amigos de Job: ven sufrimiento y concluyen retribución divina. Para ellos, si a alguien le va mal es porque Dios lo está castigando; si le va bien, es porque Dios lo aprueba.

Todavía hoy muchos tienen esta teología empobrecida:
Si me va bien, Dios me favorece; si me va mal, algo hice para que Él me discipline.
Pero Jesús corrige esta conclusión apresurada. Dice claramente:
“Ni este pecó, ni sus padres.”

No niega que el pecado pueda traer consecuencias físicas (como se ve en 1 Corintios 11, donde algunos enfermaron por tomar la cena indignamente). Tampoco niega lo que Santiago afirma, que en algunos casos enfermedad y pecado pueden estar relacionados.
Lo que Jesús niega es que esa sea la regla universal.

Vivimos en un mundo caído. La enfermedad es parte del dolor de la creación que gime (Ro 8:22). Y aunque el justo no es perfecto, sí puede vivir con conciencia tranquila, sabiendo que su sufrimiento no siempre es castigo, sino parte de la fragilidad de la vida bajo el sol.
Por eso, cuando vemos a alguien enfermo, debemos evitar la actitud de los amigos de Job:
acusaron antes de acompañar, juzgaron antes de llorar, explicaron antes de escuchar.

El llamado bíblico es distinto:

Acompañar al enfermo con compasión.
Ayudarle a examinar su corazón sin condenarlo.
Abrir la posibilidad de pecado sin imponerla como certeza.
Caminar con él para que, sea cual sea la causa, las obras de Dios se manifiesten en su vida.
Al final, la enfermedad no siempre revela culpa, pero siempre revela una oportunidad para que Dios haga visible Su gloria, Su poder y Su consuelo en medio de nuestra debilidad.

Conclusión cristocéntrica

Jesús no solo corrigió la falsa teología de sus discípulos; se acercó al hombre enfermo y lo sanó.
Cristo no mira primero la causa, sino la persona.
No atiende primero al argumento, sino a la necesidad.
Y en cada dolor humano, Él muestra que vino a cargar nuestras enfermedades, a llevar nuestros dolores (Is 53:4) y a manifestar las obras del Padre.
Preguntas para reflexionar
¿Suelo asumir que el sufrimiento ajeno es culpa o castigo?
¿Cómo reacciono cuando yo mismo atravieso enfermedad: con culpa automática o con confianza en Dios?
¿A quién puedo acompañar hoy con compasión, sin juicio y con esperanza?
¿Estoy dispuesto a que las obras de Dios se manifiesten en mi vida aun en medio del dolor?

Oración

Señor, líbrame de sacar conclusiones rápidas sobre la vida de otros.
Dame un corazón compasivo, humilde y lleno de tu verdad.
Ayúdame a ver el sufrimiento como una oportunidad para que tus obras se manifiesten.
Cuando enfrente enfermedad o dolor, recuérdame que Tú estás conmigo, que tu gracia es suficiente y que tu gloria puede brillar incluso en mi debilidad.
Amén.

Joselo Mercado (10)

José (Joselo) Mercado es el pastor principal de la Iglesia Gracia Soberana en Gaithersburg, Maryland. Oriundo de Puerto Rico, estudió Ingeniería Industrial en la Universidad de Puerto Rico y completó cursos de maestría en Georgia Tech. En el año 2006 renunció a su carrera de consultoría para ingresar al colegio de pastores de Sovereign Grace Ministries.
Joselo completó su Maestría en Artes en Estudios Teológicos en The Southern Baptist Theological Seminary (SBTS) y estará completando su Doctor of Ministry (DMin) en SBTS en el 2026. También sirve como miembro del concilio de Coalición por el Evangelio y es miembro de la junta de Aviva Nuestros Corazones y Ante Su Palabra.
Está casado con Kathy Mercado desde 1999 y es padre de Joey (2007) y Janelle (2008). Puedes encontrarlo en Facebook y Twitter.

AD

Escrito por Joselo Mercado

Valóralo

Publicaciones similares


AD
AD
Secret Link