01/01/1970

La respuesta de Jesús es clarificadora: el banquete ya ha comenzado. Y los que más se creían con derecho a ser invitados no son parte de él.

Los que ponen por encima del Reino de Dios sus rituales, sus intereses políticos, su posición, su reputación. Hay muchos que creen estar destinados a sentarse en sitial de honor en el Reino de Dios, y se quedarán fuera.