Disciplina

Llamados a Restaurar

todayjulio 27, 2022 61 2

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Introducción

En el ejercito donde serví por algunos años se solía decir, que en un combate lo más peligroso era un herido, ya que otros deberían de cargar con él, cuidarte o incluso hasta exponer sus propias vidas. Sin embargo, por varios años logre notar que el compromiso de asistir a aquellos heridos era alto y no recuerdo haber visto que se dejara atrás a un herido, en ningún entrenamiento o misión.

Por otro lado, ahora sirviendo en las filas del Señor por casi veinte años he notado que de algún modo, la iglesia fácilmente deja morir a sus heridos, a tal grado que alguien dijo que la iglesia es el ejercito que más deja morir a sus caídos. Sin embargo, aunque esto sea cierto en algún nivel, no concuerda con las orientaciones que vemos en la Palabra de Dios con respecto a cómo tratar con el hermano caído, más bien hay un alto llamado a restaurarle.

Así que, en este estudio, nos proponemos analizar un pasaje que nos explica el llamado que tiene la iglesia a restaurar a los heridos, quienes deberían de hacer esto y además como se debería hacer. Así que leamos juntos la porción bíblica que trataremos:

“Hermanos, si alguno fuere sorprendido en alguna falta, vosotros que sois espirituales, restaurarle con espíritu de mansedumbre, considerándote a ti mismo, no sea que tú también seas tentado. Sobrellevad los unos las cargas de los otros, y cumplid así la ley de Cristo.”

Ga 6:1-2 

Trasfondo

El pasaje que estamos considerando, es parte de las pocas instrucciones que se tiene en la Escritura de cómo tratar con hermanos que estan heridos, que ha caído profundo en las garras del pecado. Si notamos, hay algunas cosas que varían en cuanto a las recomendaciones dadas por el Señor respecto a cómo aplicar disciplina en la iglesia dadas en el evangelio de Mateo.

En Mateo 18:15-17 vemos que se trata con un hermano que ha pecado contra otro, ósea que el pecado es conocido. En este caso el pecado no fue cometido contra un hermano en particular, ademas es desconocido. En segundo lugar, en Mateo se llama al hermano ofendido a hablar con el ofensor, llevar testigos o ir hasta a la iglesia si fuera necesario, en este pasaje Pablo nos dice que los que deberían de tratar con la persona caidas son “Los Espirituales”.

Aunque hay otras diferencias, estas me parecen que sobresalen y nos permiten ver que este es un caso de mayor nivel en cuanto a disciplina, donde Pablo da las orientaciones precisas de cómo actuar en este tipo de situación. También nos deja ver el llamado que tiene la iglesia de restaurar a sus miembros caidos y el compromiso que se necesita para hacer esta labor.

I. La realidad de que algunos necesitaremos restauración.

«Hermanos, si alguno fuere sorprendido en alguna falta»

  1. La realidad de que vivimos en una batalla donde algunos caemos.

El apóstol comienza llamando a la iglesia en general, “hermanos” haciéndoles saber que existe la posibilidad de que el pecado afecte a algunos grandemente en la congregación. Pablo, también da por sentado que es posible que en la iglesia ya exista alguno que está en esa condición y si no fuera por el hecho de que es sorprendido, no sería conocido. El termino Sorprendido significa: Ser sorprendido, aprender algo por sorpresa, detectar, encontrar lo oculto, descubrir. 

Observaciones:

  • La falta es de vieja data, ha dañado la imagen de Cristo en el creyente a tal grado que hay que restaurar.
  • La falta o pecado ha sido escondida muy cuidadosamente en el tiempo, si no fuera por el hecho de que se descubre no se supiera. El termino Falta significa: Pecado, Falta, Ofensa, Delito.
  1. La realidad de que necesitamos ayuda, pero de aquellos en la familia de la fe.

Es notorio la caída de un miembro en el pasaje, pero más notorio es que Pablo no deja ni la menor duda que la cura para los problemas del pecado solo se encuentran en la familia de la fe, en la iglesia de Cristo. Pablo deja ver que la provisión de Dios para esto está en su pueblo.

  1. La caída fue producto de un proceso de tentación

Nótese la frase “considerándote a ti mismo, no sea que tú también seas tentado” se nos deja ver que este caso en particular no fue una caída ordinaria, fue un caso de tentación dirigida.

El tentador Mat 4:3 “Y vino a él el tentador, y le dijo: Si eres Hijo de Dios, di que estas piedras se conviertan en pan.”

1 Ts 3:5 “Por lo cual también yo, no pudiendo soportar más, envié para informarme de vuestra fe, no sea que os hubiese tentado el tentador, y que nuestro trabajo resultase en vano.”

 

II. Quien, que y como se debería restaurar.

«Vosotros que sois espirituales, restauradle con espíritu de mansedumbre, considerándote a ti mismo, no sea que tú también seas tentado»

  1. ¿Quien? Aquello en el cuerpo de Cristo, los hermanos ósea creyentes nacidos de nuevos. Pero el llamado se hace a los espirituales, por el contexto de la carta apunta exclusivamente a aquellos que andan en el Espíritu. Ga 5:16. Tal vez acá, radica la falla en las iglesias al tratar con estos casos graves, pues es posible que muchas veces las personas que han puesto a tratar estos casos no son los espirituales.
  2. ¿Que? La meta es restaurar: Corregir, reparar, arreglar, completar, perfeccionar, restaurar. La idea de restaurar algo que ha perdido su belleza original.

John MacArthur comenta:

Se emplea algunas veces en sentido metafórico para la resolución de disputas o argumentos, y su significado literal es “remendar” o “reparar”, con referencia al acomodamiento de un hueso fracturado o la reparación de una extremidad dislocada.

Esto tomara: Paciencia, tiempo, recursos, oración.

  1. ¿Como? con un Espíritu de humildad. El llamado a considerarse a uno mismo. La idea de ponerse ante un espeso, donde se puede contemplar nuestra propia debilidad, fragilidad y limitaciones. No somos diferentes que el hermano caído y es posible que nosotros estemos allí en algún momento.

“Porque las armas de nuestra milicia no son carnales, sino poderosas en Dios para la destrucción de fortalezas, derribando argumentos y toda altivez que se levanta contra el conocimiento de Dios, y llevando cautivo todo pensamiento a la obediencia a Cristo”

2 Co 10:4-5

III. El compromiso firme de Restaurar.

«Sobrellevad los unos las cargas de los otros, y cumplid así la ley de Cristo»

Hasta acá hemos visto, que restaurar es un llamado para la iglesia, que el restaurar debe de ser hecho por los espirituales, pero ahora el apóstol nos deja ver que es un compromiso que conlleva al sacrificio, esfuerzo y dedicación.

  1. Es un compromiso. Un mandamiento no una opción o sugerencia. Sobrellevad: Llevar sobre los hombros. Este término, está en el texto griego en imperativo, es un mandamiento, no una sugerencia. El Nuevo Testamento nos da muchas ideas de su uso, en todas nos comunica la idea de que este mandamiento solo se puede cumplir si hay un verdadero compromiso de obedecer a Cristo. Acá les dejo algunos pasajes donde se usa:

“Y envió dos de sus discípulos, y les dijo: Id a la ciudad, y os saldrá al encuentro un hombre que lleva un cántaro de agua; seguidle” Mr 14:13

“Y acercándose, tocó el féretro; y los que lo llevaban se detuvieron. Y dijo: Joven, a ti te digo, levántate.” Lc 7:14

“Mientras él decía estas cosas, una mujer de entre la multitud levantó la voz y le dijo: Bienaventurado el vientre que te trajo, y los senos que mamaste.” Lc 11:27

“Y él, cargando su cruz, salió al lugar llamado de la Calavera, y en hebreo, Gólgota” Jn 19:17

En todos los pasajes hay un esfuerzo, compromiso, dedicación. Lo vemos en el llevar un cántaro, llevar un féretro, llevar un hijo en el vientre, llevar una cruz. Así de difícil puede volverse el tratar con un hermano que a caído muy bajo en las trampas de pecado.

Sera una carga pesada, una carga muerta, que muchas veces no colabora, una carga que hay que llevar por varios meses, una carga que se vuelve una cruz. Pero una carga que estamos llamados a llevar.

  1. Un mandamiento de cumplir: Satisfacer, llevar a cabo, La ley de Cristo, la ley del amor.

Una vez más, el escritor enfatiza la idea de compromiso, al usar nuevamente el imperativo en el término cumplid. El Señor espera que sus santos cumplan este llamado, que su iglesia tenga la claridad de que es necesario cumplir la ley del amor.

“Un mandamiento nuevo os doy: Que os améis unos a otros; como yo os he amado, que también os améis unos a otros. En esto conocerán todos que sois mis discípulos, si tuviereis amor los unos con los otros.” Juan 13:34-35

“Porque toda la ley en esta sola palabra se cumple: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. Pero si os mordéis y os coméis unos a otros, mirad que también no os consumáis unos a otros.” Ga 5:14-15

“No debáis a nadie nada, sino el amaros unos a otros; porque el que ama al prójimo, ha cumplido la ley.” Rom 13:8

Jesús nos llama a restaurar a los hermanos caídos, esto por medio de hermanos que andan en el Espíritu, pero además debe de ser un compromiso firme la iglesia de llevar a cabo este llamado.

 

IV. Aplicaciones

  1. Mantengamos siempre en nuestro radar que en la iglesia todos somos pecadores salvos, en medio de una batalla campal, Ef 6:12 Todos estamos en una lucha espiritual, donde algunos podemos caer.
  2. La solución está en el cuerpo de Cristo, la Iglesia. Esto nos debería de llevar a tener un compromiso fuerte unos con otros. Nos deberíamos de armar con la Idea de que por nuestro compromiso todos los hermanos caídos pueden ser restaurados, a menos que aquel se rehusé al proceso.
  3. Recuerda, que es posible que tu seas aquel hermano que Dios puede usar para restaurar a otro. Acá es llamativo notar que cualquier hermano, a pesar de la posición en la iglesia, si anda en el Espíritu tiene este llamado.
  4. Entiende, si tú eres el hermano caído y notas que algunos no se preocupan por ti, que esto podría responder a que ellos no se sienten preparados para ayudarte, por eso escogen el silencio. Hemos dejado claro que, aunque la preocupación es colectiva la aplicación de esa ayuda recae en unos pocos, los espirituales.
  5. Por último, que restaurar es un llamado a la iglesia, un mandato del Señor al que no deberíamos de huir. Puede ser difícil, pesado, tomar tiempo, podría volverse una cruz, pero si nos comprometemos con el Señor, el nos puede dar la victoria para con este llamado.

Jaime Blandón Olivera (78)

Jaime Blandon es oriundo de Nicaragua, misionero plantador de iglesias. Casado con Jacqueline Guzman, con quien a procreado dos hijos: Jaimeline (9) James (8).
Actualmente se desempeña como Director de 516 Now Inc. Posee una licenciatura en Estudios Bíblicos del Rio Grande Bible Institute, MBA con énfasis en desarrollo de Proyectos del EUDE . Actualmente cursa un master en ministerios pastoral en el Midwestern Baptist Theological Seminary.

Es uno de los fundadores de Radio Stereo Resurrección.

Escrito por Jaime Blandón Olivera

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