Recuerda ser como un niño
Dejad que los niños vengan a mí, y no se lo impidáis, porque de los que son como estos es el reino de Dios. En verdad os digo: el que no recibe el reino de Dios como un niño, no entrará en él.
Dejad que los niños vengan a mí, y no se lo impidáis, porque de los que son como estos es el reino de Dios. En verdad os digo: el que no recibe el reino de Dios como un niño, no entrará en él.
Pero el recaudador de impuestos, de pie y a cierta distancia, no quería ni siquiera alzar los ojos al cielo, sino que se golpeaba el pecho, diciendo: «Dios, ten piedad de mí, pecador». Os digo que este descendió a su casa justificado pero aquel no; porque todo el que se ensalza será humillado, pero el que se humilla será ensalzado.’
Y el Señor dijo: Escuchad lo que dijo el juez injusto. ¿Y no hará Dios justicia sus escogidos, que claman a Él día y noche? ¿Se tardará mucho en responderles? Os digo que pronto les hará justicia. No obstante, cuando el Hijo del Hombre venga, ¿hallará fe en la tierra?.
Porque, el reino de Dios está entre ustedes». Y a los discípulos les dijo: «Vendrán días cuando ustedes ansiarán ver uno de los días del Hijo del Hombre, y no lo verán. Y les dirán: “¡Miren allí! ¡Miren aquí!”. No vayan, ni corran tras ellos. Porque como el relámpago al fulgurar resplandece desde un extremo del cielo hasta el otro extremo del cielo, así será el Hijo del Hombre en […]
Jesús le preguntó: «¿No fueron diez los que quedaron limpios? Y los otros nueve, ¿Dónde están? ¿No hubo ninguno que regresara a dar gloria a Dios, excepto este extranjero?». Entonces le dijo: «Levántate y vete; tu fe te ha sanado».
Y los apóstoles dijeron al Señor: ¡Auméntanos la fe! Entonces el Señor dijo: Si tuvierais fe como un grano de mostaza, diríais a este sicómoro: «Desarráigate y plántate en el mar». Y os obedecería.
¡Tengan cuidado! Si tu hermano peca, repréndelo; y si se arrepiente, perdónalo. Y si peca contra ti siete veces al día, y vuelve a ti siete veces, diciendo: “Me arrepiento”, perdónalo.
Entonces él, dando voces, dijo: Padre Abraham, ten misericordia de mí, y envía a Lázaro para que moje la punta de su dedo en agua, y refresque mi lengua; porque estoy atormentado en esta llama.
Todo el que se divorcia de su mujer y se casa con otra, comete adulterio; y el que se casa con la que está divorciada del marido, comete adulterio.
Pero más fácil es que pasen el cielo y la tierra, que se frustre una tilde de la ley.