Cien años y un sacudón
Pasó un siglo desde que el profeta Jonás predicara su sermón de ocho palabras: "De aquí a cuarenta días, Nínive será destruida" (3:4); con un resultado milagroso en aquella oportunidad, un avivamiento y arrepentimiento nacional sin precedentes. Ahora, Nínive estaba otra vez hundida en idolatría, arrogancia y violencia. La historia constata que la soberbia de la ciudad de Nínive se debía en gran parte a su aparente invulnerabilidad, "con muros […]