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El que diga que Dios no demanda santidad, miente

todaynoviembre 20, 2025 36

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2 Pedro 3:10–18

10Pero el día del Señor vendrá como ladrón en la noche; en el cual los cielos pasarán con grande estruendo, y los elementos ardiendo serán deshechos, y la tierra y las obras que en ella hay serán quemadas. 11Puesto que todas estas cosas han de ser deshechas, ¡cómo no debéis vosotros andar en santa y piadosa manera de vivir, 12esperando y apresurándoos para la venida del día de Dios, en el cual los cielos, encendiéndose, serán deshechos, y los elementos, siendo quemados, se fundirán! 13Pero nosotros esperamos, según sus promesas, cielos nuevos y tierra nueva, en los cuales mora la justicia. 14Por lo cual, oh amados, estando en espera de estas cosas, procurad con diligencia ser hallados por él sin mancha e irreprensibles, en paz. 15Y tened entendido que la paciencia de nuestro Señor es para salvación; como también nuestro amado hermano Pablo, según la sabiduría que le ha sido dada, os ha escrito, 16casi en todas sus epístolas, hablando en ellas de estas cosas; entre las cuales hay algunas difíciles de entender, las cuales los indoctos e inconstantes tuercen, como también las otras Escrituras, para su propia perdición. 17Así que vosotros, oh amados, sabiéndolo de antemano, guardaos, no sea que arrastrados por el error de los inicuos, caigáis de vuestra firmeza. 18Antes bien, creced en la gracia y el conocimiento de nuestro Señor y Salvador Jesucristo. A él sea gloria ahora y hasta el día de la eternidad. Amén.

La mentira moderna: “Dios no demanda santidad”

En la iglesia actual, uno de los falsos evangelios más peligrosos es el de evitar el “legalismo” a toda costa.

Y sí, seamos claros: el legalismo es pecado, es un falso evangelio y es ofensivo contra Dios.

Pero lo que muchos hacen es usar el miedo al legalismo como excusa para justificar pasiones carnales.

En nombre de “no ser legalista”, terminan viviendo como los falsos maestros que Pedro denuncia:

hombres libertinos que quieren alimentar sus deseos mientras se esconden dentro de la iglesia.

La gracia nunca fue diseñada para ser combustible del pecado.

La gracia es poder para vencerlo.

Obedecer a Dios no es legalismo; es identidad

El obedecer a Dios no es legalismo.

Obedecer es el llamado del creyente.

Es nuestra identidad, nuestro privilegio y nuestra alegría.

Pedro conecta la santidad con la segunda venida del Señor.

El hecho de que este mundo será destruido no es motivo de terror, sino de enfoque.

Si todo será quemado, entonces vivimos para lo que permanece.

  • Pasiones terrenales no permanecen.
  • Los placeres momentáneos no permanecen.
  • El pecado no permanece.

Pero la santidad sí.

Un beso romántico dentro del matrimonio se celebrará en el cielo.

Un beso entre adolescentes con pasión desordenada solo trae destrucción.

El punto de Pedro es claro:

si deseas vivir en la nueva Jerusalén donde mora la justicia, debes vivir en justicia desde ya.

La santidad futura debe hacerse realidad presente.

Diligencia: la intensidad de los que esperan a Cristo

Pedro dice:

“Procurad con diligencia ser hallados por Él en paz, sin mancha e irreprensibles.”

Diligencia implica intensidad, enfoque, esfuerzo, prioridad.

No es un acto casual, ni una emoción pasajera.

Es una búsqueda diaria, seria, constante.

Pero en el mundo moderno, diligencia espiritual suena a fanatismo.

Piedad profunda suena a extremismo.

Compromiso radical suena a exageración.

Sin embargo, cuando veamos al Señor, incluso el más “extremo” entre nosotros se sentirá avergonzado de no haberlo buscado con más pasión.

La gracia no es excusa para pecar

Pedro añade que Pablo enseña lo mismo.

Pero muchos han torcido la gracia paulina como justificación para su libertinaje.

Lo que no es complicado lo hacemos complicado porque nuestro corazón engañoso busca excusas para evadir la santidad.

Los ignorantes e inestables tuercen las Escrituras “para su propia perdición”.

Cuando alguien afirma que Dios no demanda santidad, está torciendo la Biblia.

Cuando alguien usa la gracia para pecar, está despreciando la cruz.

Crecer en gracia y conocimiento

El llamado final es hermoso y balanceado:

  • No caigas por hombres libertinos (v. 17)
  • Crece en gracia y conocimiento (v. 18)

La santidad no es arrogancia espiritual.

Es gracia experimentada.

Es conocimiento de Cristo aplicado.

Es obediencia motivada por amor.

Conclusión Cristocéntrica

Cristo viene.

Y su venida es motivo de esperanza y de santidad.

  • Su cruz nos limpia.
  • Su resurrección nos capacita.
  • Su regreso nos motiva.
  • Su justicia se convierte en nuestro anhelo.

El que diga que Dios no demanda santidad, miente.

La gracia no debilita la santidad; la produce.

Oración

Señor, gracias por tu palabra que nos despierta, nos corrige y nos llama a vivir para tu gloria.

Guarda nuestro corazón de usar tu gracia como excusa para el pecado.

Danos diligencia, pasión y claridad para vivir vidas sin mancha mientras esperamos tu venida.

Haznos amar tu justicia, deleitarnos en tu santidad y crecer en la gracia de Cristo.

Amén.

Joselo Mercado (10)

José (Joselo) Mercado es el pastor principal de la Iglesia Gracia Soberana en Gaithersburg, Maryland. Oriundo de Puerto Rico, estudió Ingeniería Industrial en la Universidad de Puerto Rico y completó cursos de maestría en Georgia Tech. En el año 2006 renunció a su carrera de consultoría para ingresar al colegio de pastores de Sovereign Grace Ministries.
Joselo completó su Maestría en Artes en Estudios Teológicos en The Southern Baptist Theological Seminary (SBTS) y estará completando su Doctor of Ministry (DMin) en SBTS en el 2026. También sirve como miembro del concilio de Coalición por el Evangelio y es miembro de la junta de Aviva Nuestros Corazones y Ante Su Palabra.
Está casado con Kathy Mercado desde 1999 y es padre de Joey (2007) y Janelle (2008). Puedes encontrarlo en Facebook y Twitter.

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Escrito por Joselo Mercado

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