Aceptar corrección
Todos nosotros necesitamos ser corregidos a veces. Si los aceptamos, la corrección, la redirección y el consejo son herramientas que pueden ayudarnos a crecer y cambiar. Nuestra actitud hacia la corrección hace toda la diferencia.
Todos nosotros necesitamos ser corregidos a veces. Si los aceptamos, la corrección, la redirección y el consejo son herramientas que pueden ayudarnos a crecer y cambiar. Nuestra actitud hacia la corrección hace toda la diferencia.
¿Has pensado alguna vez en esta firme promesa? No dejo de meditar en todo el consuelo que podemos encontrar aquí, sobre todo al respecto de la manera en que tanto la tierra como nosotros seremos libres de toda maldición.
El gran predicador Inglés del siglo XIX; Charles Spurgeon dijo lo siguiente acerca de la oración: «Debemos orar cuando estemos con disposición a orar, porque sería pecaminosos desaprovechar tal oportunidad.
Gratitud es una especie de gozo que surge en el corazón como respuesta a la buena voluntad de alguien que trata de hacerle o le hace un favor. Piper
Nosotros tenemos la permanente inclinación a minimizar nuestras acciones. Eso es parte de nuestro pecado. Pero la gravedad de nuestras faltas, no es medida por lo que nosotros pensamos, sino por la manera en que son percibida por Dios.
Todo el deseo de Jesús era agradar a su Padre. Pase lo que pase, Sus ojos estaban puestos en Su Padre. Quería ver sonreír a Su Padre, complacer a Su Padre, escuchar el "¡Bien hecho!" de Su Padre.
Pablo nos deja al final de la carta un detalle mas para considerar, ya que este tipo de perdon al que llama el evangelio es posible. El apostol menciona que con él esta Marcos (Vr 24) El mismo que había sido rechazado, ahora ha sido perdonado y también restaurado.
¿Qué características busca en un líder? La mayoría de nosotros buscamos a alguien en quien podamos confiar.
Usted puede escuchar desde muchos púlpitos hoy a personas hablando del desierto como un símbolo de la prueba y las dificultades de la vida cristiana, el problema es que generalmente es observado como un medio de victimización y no como parte del plan soberano de Dios.
Una de las verdades escenciales de la fe cristiana es esta: el Señor volverá por segunda vez.