Llevando nuestra amargura a Dios
Usualmente cuando somos afectados por el pecado de otros o por alguna circunstancia ajena a nosotros, reaccionamos con amargura, resentimiento y hasta deseos de venganza. Pero, ¿Cómo espera Dios que respondamos?
Usualmente cuando somos afectados por el pecado de otros o por alguna circunstancia ajena a nosotros, reaccionamos con amargura, resentimiento y hasta deseos de venganza. Pero, ¿Cómo espera Dios que respondamos?
Vivo en una ciudad en la que aveces calienta por encima de los 40 grados y llueve poco. El sol no es que sea nuestro mejor amigo, por lo que hay ocasiones en las desearías cualquier cosa en lugar de exponerte a su inclemencia. Pero no es eso lo qué pasa con las plantas, mientras se les provea de agua, ellas no solo sobreviven al sol sino que se benefician […]
La palabra delito apunta hacia la pena que pesa sobre alguien que ha roto la ley, en este caso la ley de Dios.
¿Cómo es que Dios usa a un hombre pecador de semejante manera? Dios puede usar hasta al diablo mismo para llevar a cabo sus planes soberanos.
Necesitar ser perdonado es ser humano. Perdonar es un acto de amor. En lugar de fingir que nuestra necesidad de perdón no existía, Jesús se encargó de interceder ante el Padre por nosotros.
Recientemente he estado estudiando “1 Timoteo 3:16” y me he quedado tan impresionado por la profundidad que acompaña este fragmento de la palabra de Dios que he sentido motivación de hacer una serie de artículos referente a este versículo. Espero que este y los próximos artículos sean de mucha bendición.
La gente hoy conoce a Saulo de Tarso como el Apóstol Pablo. Pero Pablo no comenzó de esa manera, y durante su vida y ministerio, tampoco pensó en sí mismo de esa manera.
Dios no nos diseñó para ser llaneros solitarios, aunque muchas veces es lo que deseamos.
Un ángel del Señor habló a Felipe, diciendo: Levántate y ve hacia el sur, por el camino que desciende de Jerusalén a Gaza, el cual es desierto.Entonces él se levantó y fue.
Un corazón agradecido aprende a ver a través de los ojos de Jesús, eso implica ser un verdadero discípulo, caminar tras las pisadas del Maestro, sentir como Él siente, responder a la necesidad del otro como Él respondería.