Devocional 1 Timoteo 2:9-15
El pasaje que nos toca abordar hoy ha sido (y seguirá siendo) muy controvertido, al menos la segunda parte. Hay aquí dos pedidos dirigidos especialmente a las mujeres.
El pasaje que nos toca abordar hoy ha sido (y seguirá siendo) muy controvertido, al menos la segunda parte. Hay aquí dos pedidos dirigidos especialmente a las mujeres.
Por tanto, si estás presentando tu ofrenda en el altar, y allí te acuerdas que tu hermano tiene algo contra ti, deja tu ofrenda allí delante del altar, y ve, reconcíliate primero con tu hermano, y entonces ven y presenta tu ofrenda. (Mateo 5:23-24)
Cristo Jesús murió por mí, un pecador, y por esta causa oro para que la misericordia de Dios alcance a todo hombre, y por esta causa proclamo el Evangelio, porque no hay otro camino, solo en Cristo el hombre puede hallar esperanza, misericordia y salvación.
El mandamiento (y distintivo) mayor de la fe cristiana es el amor. Un cristiano ama, porque ha sido amado. Y ama incluso a quien no lo merece, porque recuerda que él tampoco merecía el amor que ha recibido.
Esta comisión te confío, hijo Timoteo, conforme a las profecías que antes se hicieron en cuanto a ti, a fin de que por ellas pelees la buena batalla, guardando la fe y una buena conciencia, que algunos han rechazado y naufragaron en lo que toca a la fe. Entre los cuales están Himeneo y Alejandro, a quienes he entregado a Satanás, para que aprendan a no blasfemar. (1Timoteo 1:18-20) Pablo […]
Pablo acaba de decirle a Timoteo que el Evangelio es aquello que él debe predicar y enseñar. No las fábulas, no regulaciones humanas, sino el Evangelio que hace verdaderamente libre al hombre que cree en Jesús. Y nos brinda su propio ejemplo…
Debemos leer este pasaje a la luz de los versos anteriores, en los que se menciona a algunos que usan vana palabrería, queriendo hacerse maestros de la ley, pero no entienden nada. Pablo dice que la ley es buena, y necesaria.
La iglesia, desde sus comienzos, ha luchado contra los falsos maestros. Probablemente Pablo comenzó a tratar con ese problema en Éfeso y dejó la misma instrucción a Timoteo, de continuar cuidando al pueblo del Señor de aquellos que enseñaban doctrinas extrañas, mitos, genealogías.
Comenzamos a compartir hoy la primer carta de Pablo a Timoteo, el joven pastor de la comunidad cristiana de Éfeso. Hijo de mama judía y padre griego, Timoteo no es solo un pastor al que Pablo trate de instruir y aconsejar.