¿Qué te impulsa?

Pedro se sintió impulsado por el orgullo cuando se jactó de que nunca negaría a Jesús, solo para encontrarse impulsado por el miedo cuando negó a Jesús unas horas más tarde. Cuando el orgullo o el miedo nos impulsan, nos encontramos intentando superar las circunstancias con nuestras propias fuerzas o confiando furiosamente en nuestros propios esfuerzos para protegernos. ¿Qué circunstancias te tientan a poner tu confianza en ti mismo en vez de en Dios? ¿Dónde necesitas cambiar la confianza en ti mismo por la confianza en Dios?

Unos confían en carros y otros en caballos, pero nosotros confiamos en el nombre de Jehová nuestro Dios.—Salmo 20:7

Oración: Señor, perdóname por poner mi confianza en las cosas y las personas (incluyéndome a mí mismo), y dejar que el orgullo y el miedo me impulsen en lugar de la humildad y la confianza en Ti. A veces me encuentro inesperadamente confiando en Tus dones en lugar de Tu presencia y poder. Como Jesús, quiero que mi vida sea una demostración de persona que con humildad y confianza confía en Ti. En el nombre de Jesús oro, Amén.

Con permiso de LLJ