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En Gracia y Sabiduría

Jesús en Capernaúm

todayfebrero 25, 2022 256

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Lectura: Lucas 4:31-37 (LBLA)

Y descendió a Capernaúm, ciudad de Galilea. Y les enseñaba en los días de reposo; y se admiraban de su enseñanza porque su mensaje era con autoridad. Y estaba en la sinagoga un hombre poseído por el espíritu de un demonio inmundo, y gritó a gran voz: Déjanos ¿Qué tenemos que ver contigo, Jesús de Nazaret? ¿Has venido a destruirnos? Yo sé quién eres: el Santo de Dios. Jesús entonces lo reprendió, diciendo: ¡Cállate y sal de él! Y después que el demonio lo derribó en medio de ellos, salió de él sin hacerle ningún daño. Y todos se quedaron asombrados, y discutían entre sí, diciendo: ¿Qué mensaje es este? Porque con autoridad y poder manda a los espíritus inmundos y salen. Y su fama se divulgaba por todos los lugares de la región circunvecina. www.lbla.com.

Jesús enseña, Él viene a traer un mensaje, y su mensaje tiene una autoridad. Tanta autoridad que la gente se sorprende. Tanta autoridad que hasta los demonios la reconocen y obedecen. Porque la autoridad de Jesús no es sólo evidente en lo que dice, sino también en lo que hace.

Jesús es el Hijo de Dios, Su Palabra y Su Vida son lo que Él es. Él es íntegro.

Hay dos cosas que podemos considerar en este pasaje. Lo primero es ver qué quiere Lucas que sepamos. Jesús es Dios, el Dios que se hizo hombre, y de ahí proviene su autoridad. Esa autoridad se hace visible en su mensaje y los milagros que realiza, y provienen de su identidad como el Mesías.

En segundo lugar, podemos pensar que nuestras palabras, y nuestras actitudes, reflejan lo que somos (de la abundancia del corazón habla la boca). En nuestra vida no debe haber divergencia entre nuestro decir y nuestro hacer. De una u otra manera reflejamos lo que realmente somos, no lo que queremos mostrar.

La gracia del Señor transforme nuestro interior, limpiándonos, formando en nosotros a Cristo, para que tanto nuestro “decir” como nuestro “hacer” lo reflejen a Él.

PARA PENSAR: ¿Miramos a Jesús como el que puede transformar completamente nuestra interioridad? ¿Dejamos que Su Palabra y Su Espíritu trabajen en lo más profundo de nuestro ser?

Sebastian Winkler (213)

Sebastián Winkler. Discípulo de Jesús, esposo de Karina y papá de Julia y Emilia. Profesor de Lengua y Literatura. Estudia la diplomatura en Biblia y Teología en el Instituo de Expositores de Argentina. Sirve en la Iglesia Bíblica Lincoln; colabora en Soldados de Jesucristo y es el autor del blog: engraciaysabiduria.com

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Escrito por Sebastian Winkler

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