Mi parte, su parte
Transformarnos para ser como Jesús es la obra del Espíritu. Humillarnos y estar abiertos a Su obra en nosotros es nuestra parte del proceso de transformación. Los hábitos espirituales como la soledad, pasar tiempo en las Escrituras y la oración nos colocan en Su presencia para que Él pueda hablar a nuestros corazones y mentes. Él es fiel para hacer Su parte. ¿Estás haciendo fielmente tu parte?