El Perdón y la Oración
Uno de los grandes beneficios de orar es poder dar a conocer nuestras necesidades a Dios, quien como un padre amoroso cuida de sus hijos; pero corremos el riesgo de reducir todas nuestras necesidades solo a lo material.
Uno de los grandes beneficios de orar es poder dar a conocer nuestras necesidades a Dios, quien como un padre amoroso cuida de sus hijos; pero corremos el riesgo de reducir todas nuestras necesidades solo a lo material.
Vivimos en un mundo agitado en el que la constante es estar en movimiento, no detenerse. Pareciera que la máxima es: “El que se detiene pierde”. El sistema nos empuja a producir, producir y seguir produciendo, aunque esto implique morir en el proceso. ¿Pero es esto lo que realmente quiere Dios? ¿Es esto lo que necesitamos?
La relación de Jesús con el Padre impregnó toda su vida y sus relaciones. ¿Cómo quiere Dios transformarte para que seas más como Jesús hoy?
Dios no condena la riqueza, pero si aquellos que la adoran como su única confianza. Nacemos con una tendencia natural al control y el poder y es por eso que una de las primeras cosas que comenzamos a desear desde niños es dinero. Aun cuando sea con las intenciones más inocentes. El pecado del corazón poco a poco va haciendo ese deseo mucho más dañino hasta que sin darnos cuenta […]
¿Quién puede discernir sus propios errores? Absuélveme de los que me son ocultos. Esta es una oración de uno de los autores de los salmos, es una oración breve, pero profunda y descansa en la idea de qué hay cosas en nuestra vida que incluso son desconocidas para nuestra propia conciencia.
Como batallamos en los momentos difíciles, cuando nuestra solución esta a la distancia de una oración.
¿Qué está haciendo Dios en tu vida? Reflexionar sobre la actividad de Dios en y a través de tu vida da como resultado que la alabanza vaya a Aquel a quien se debe, en lugar de a ti mismo.
Una de las virtudes más difícil de cultivar en la vida cristiana es la paciencia. sobre todo cuando esperamos que algo que nos ocasiona malestar termine, sin embargo, en el plan del Señor está el que padezcamos por cierto tiempo según Su voluntad y por muy largo que sea, acabará el día que partamos de esta tierra o él venga por segunda vez en Gloria.
la Biblia enseñan que los días del hombre sobre la tierra son determinados por Dios. Pero a la vez, vemos que Dios en situaciones especiales extiende los días del hombre.
La razón por la que muchos fracasan en la batalla es porque esperan hasta el momento de entrar en ella. La razón del éxito de otros se debe a que habían logrado la victoria sobre sus rodillas, mucho antes de producirse la batalla. R. A. TORREY