Una amistad que no conviene
Como cristianos libramos varias batallas, en distintos frentes. Por un lado, nos enfrentamos al mayor enemigo de nuestras almas, el diablo quien nos tienta continuamente al mal, por otro lado, nuestra carne, los deseos pecaminosos que batallan dentro de nosotros, y un tercer enemigo, es el mundo, la vanagloria de la vida.