Repitiéndose a sí mismo
¿Alguna vez te encuentras repitiendo las mismas cosas una y otra vez? Tal vez esté corrigiendo comportamientos, reiterando valores y pautas, o explicando lo mismo una vez más.
¿Alguna vez te encuentras repitiendo las mismas cosas una y otra vez? Tal vez esté corrigiendo comportamientos, reiterando valores y pautas, o explicando lo mismo una vez más.
Como líderes, necesitamos recibir para poder dar. Sólo en la medida en que hayamos recibido la gracia de Dios podremos compartirla libremente. Pedir y aceptar el perdón de Dios por nuestros pecados es vital para que podamos perdonar a quienes nos rodean.
Muchas personas se preocupan por obtener una nutrición adecuada para sus cuerpos, y con razón. Nuestros cuerpos son el templo de Dios. A través de nuestros cuerpos, interactuamos con el mundo para efectuar el cambio.
El liderazgo de servicio no se limita a una sola esfera de la vida. Es tan aplicable en las relaciones familiares como en los entornos comerciales y gubernamentales, tan relevante en el aula como en las iglesias.
Si tenemos que decirle a la gente que somos humildes, sabios o amorosos, probablemente no lo seamos. La gente puede decir quiénes somos; se muestra en cómo los tratamos, cómo hablamos y en nuestra respuesta automática a las situaciones. Jesús dice que todo vuelve a lo que atesoramos en nuestros corazones.
Ser cristiano verdadero involucra una experiencia emocional. No puede alguien que ha conocido las verdades de Dios, ser frío y no mostrar una señal visible de gozo o quebrantamiento; sin embargo, debemos tener claro que la presencia de esas experiencias emocionales no necesariamente indica que hay una fe sólida.
¿Tiendes a orar más cuando las cosas van bien o cuando te enfrentas a desafíos? Si nos encontramos orando solo cuando estamos al final de nuestra propia fuerza e ingenio, estamos luchando con el orgullo.