Elegir lo mejor
Las oportunidades para relacionarnos con otros giran a nuestro alrededor, ya sean interacciones con familiares y amigos, colegas y socios, o actividades orientadas a tareas. ¿Cómo eliges cómo pasar tu tiempo a lo largo del día?
Las oportunidades para relacionarnos con otros giran a nuestro alrededor, ya sean interacciones con familiares y amigos, colegas y socios, o actividades orientadas a tareas. ¿Cómo eliges cómo pasar tu tiempo a lo largo del día?
Que alguien diga que no es justo que Dios escoja a las personas antes de nacer revela cierta ignorancia de lo que enseña la Biblia, pero también lo coloca en una posición delicada.
En medio de las presiones y responsabilidades diarias de la vida, podemos sentirnos tentados a dejar que el tiempo con Dios se hunda hasta el fondo de nuestras prioridades. Los tiempos llenos de presión son cuando más necesitamos asegurarnos de escuchar y responder a las indicaciones de Dios en lugar de simplemente reaccionar a las presiones que nos rodean.
Hay momentos en los que hemos dado todo lo que humanamente podíamos dar. Nuestros cuerpos están fatigados, nuestros pensamientos parecen dar vueltas en círculos, nuestra energía y entusiasmo se evaporan.
Como personas que hemos experimentado la intervención de Dios en nuestras vidas, tenemos una historia que contar a los demás, especialmente a las personas más cercanas a nosotros.
El Salmo 16 comienza con David corriendo hacia Dios en medio de una crisis, clamando por la protección de Dios. Como líder, es bueno recordar que lo más sabio que se puede hacer en una crisis es acudir a Dios en busca de ayuda.
Al salir a caminar, algunos niños se adelantan a sus padres, mientras que otros deben ser empujados paso a paso. Como líderes, ¿cómo respondemos a la iniciativa y el liderazgo de Dios en nuestras vidas?
“La humildad no significa pensar menos en ti mismo; significa pensar menos en ti mismo”. Tómate un momento y reflexiona sobre estas palabras. No importa cuánto tiempo hayamos estado en el camino de Lead Like Jesus, la humildad puede ser un concepto esquivo.
Control. Nos gusta pensar que somos capaces de controlar nuestras vidas. Si no tenemos el control de las cosas y las personas que nos rodean, podemos tender a sentirnos fracasados. El primero es un problema de orgullo, mientras que el segundo es un problema de miedo.