Influencia dada por Dios
Como individuos creados a Su semejanza, Dios nos da la responsabilidad de moldear el mundo que nos rodea. Jesús nos encargó hacer discípulos y el Espíritu Santo nos unge con poder. Puede haber ocasiones en las que estemos tentados a dejar a Dios fuera y usar la influencia que Él nos da en nuestras propias fuerzas o para nuestros propios propósitos.