Compasión
Jesús vino a la tierra por el gran amor de Dios por el mundo. Llamó a Sus discípulos a unirse a Él para servir a los demás con compasión y gracia. Dios continúa usando líderes siervos hoy para implementar Su visión para restaurar el mundo.
Jesús vino a la tierra por el gran amor de Dios por el mundo. Llamó a Sus discípulos a unirse a Él para servir a los demás con compasión y gracia. Dios continúa usando líderes siervos hoy para implementar Su visión para restaurar el mundo.
Con nuestras manos agarramos, damos; lastimamos, ayudamos. Damos forma al mundo como nos gustaría que fuera y, con suerte, como a Dios le gustaría que fuera.
¿Por qué llamamos a Mateo 28:18-20 “la Gran Comisión”? ¿Es la naturaleza todo-inclusiva del llamado, la autoridad que fluye del Cristo resucitado, o quizás la naturaleza personal, relacional y abnegada de la forma en que Jesús hace discípulos?
Las tentaciones no siempre vienen vestidas de rojo con cachos y cola, de hecho, pocas veces será tan obvia como para que la rechacemos de inmediato, y eso es algo que debe alertarnos.
¿Cuándo el miedo no es realmente miedo? Pregúntele a cualquiera que luche con el miedo al éxito. El miedo al éxito es insidioso. Paraliza como el miedo, pero proviene del orgullo.
«Mañana haré, mañana seré, mañana tendré; ¿por qué esperar mañana para vivir? Llegará el día en que no habrá mañana y aún no habrás vivido.»
Algunos dias son más difíciles que otros. O comienzan de esa manera o se vuelven más difíciles a medida que avanza el día. Conoces los días, aquellos en los que parece que luchamos más de lo normal para vivir, amar y liderar como Jesús.