AD
Dedications
Jorge Reyes Rabito - Un Pacto Con Dios Bendiciones, gracias por la programacion, es de bendicion. José Montero La Visión - Del grupo Para Su Gloria A mi querido hermano Jaime Blandón. Jacqueline Guzman Sovereign Grace Music & La IBI - El Dios Que Adoramos Un saludo a los hermanos de la Iglesia Bautista Resurrección de Palacaguina

En Gracia y Sabiduría

Con la cruz como meta

todayabril 15, 2022 49 1

Fondo
share close
AD

Lectura: Lucas 9:51-56 (LBLA)

Y sucedió que cuando se cumplían los días de su ascensión, Él, con determinación, afirmó su rostro para ir a Jerusalén. Y envió mensajeros delante de Él; y ellos fueron y entraron en una aldea de los samaritanos para hacerle preparativos. Pero no le recibieron, porque sabían que había determinado ir a Jerusalén. Al ver esto, sus discípulos Jacobo y Juan, dijeron: Señor, ¿quieres que mandemos que descienda fuego del cielo y los consuma? Pero Él, volviéndose, los reprendió, y dijo: Vosotros no sabéis de qué espíritu sois, porque el Hijo del Hombre no ha venido para destruir las almas de los hombres, sino para salvarlas. Y se fueron a otra aldea. www.lbla.com

El momento culminante de la misión de Jesús se acerca. Él se dispone a viajar a Jerusalén. Y dice La Escritura que afirma su rostro para hacerlo. Está determinado, Él no escapa al cumplimiento de aquello a lo que ha venido: dar su vida por nosotros.

Dos grupos de personas entorpecen, por decirlo de alguna manera, el propósito del Señor.

Los samaritanos, que se niegan a recibir a Jesús por dirigirse a Jerusalén. Aún no entienden que Jesús trasciende esas discusiones. Jesús vino a permitir que los hombres podamos adorar al Padre, sin distinguir entre judíos, samaritanos o gentiles.

Los otros que actúan mal, y por eso son reprendidos, son Jacobo y Juan. ¡Quieren destruir la ciudad!

¿No han aprendido que los valores del Reino de Cristo son el perdón, la misericordia, y la gracia? ¿No han sido ellos, los despreciados, alcanzados por esa misma gracia y llamados a seguir al Rey? ¿Cómo pueden no entender que el idioma del Reino es el amor?

Nunca, nadie, es mi enemigo.

A Abraham Lincoln le criticaban por ser demasiado cortés con sus enemigos, y le recordaban que nuestro deber es acabar con ellos. ” ¿Y no acabo yo con mis enemigos -dijo- cuando los hago mis amigos?”

Como dice W. Barclay: “Aunque alguien esté completamente equivocado, no debemos considerarle un enemigo al que tenemos que destruir, sino como un amigo extraviado al que tenemos que recuperar con amor.”

Entender la misión de Jesús, lo que Él vino a hacer por nosotros, produce en nosotros gracia y misericordia que podemos extender a los demás.

 

PARA PENSAR: ¿Cómo se manifiesta la gracia que hemos recibido de Jesús en nuestro ver a los demás?

 

 

Sebastian Winkler (213)

Sebastián Winkler. Discípulo de Jesús, esposo de Karina y papá de Julia y Emilia. Profesor de Lengua y Literatura. Estudia la diplomatura en Biblia y Teología en el Instituo de Expositores de Argentina. Sirve en la Iglesia Bíblica Lincoln; colabora en Soldados de Jesucristo y es el autor del blog: engraciaysabiduria.com

AD

Escrito por Sebastian Winkler

Valóralo

Comentarios de las entradas (1)

Los comentarios están cerrados.


AD
AD
0%