En Gracia y Sabiduría

“Un poder que no puede ser igualado”

todayabril 28, 2022 4

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Lectura: Lucas 11:14-26 (LBLA)

Estaba Jesús echando fuera un demonio, que era mudo, y sucedió que cuando el demonio salió, el mudo habló; y las multitudes se maravillaron. Pero algunos de ellos dijeron: Él echa fuera los demonios por Beelzebú, príncipe de los demonios. Y otros, para ponerle a prueba, demandaban de Él una señal del cielo. Pero conociendo Él sus pensamientos, les dijo: Todo reino dividido contra sí mismo es asolado; y una casa dividida contra sí misma, se derrumba. Y si también Satanás está dividido contra sí mismo, ¿Cómo permanecerá en pie su reino? Porque vosotros decís que yo echo fuera demonios por Beelzebú. Y si yo echo fuera demonios por Beelzebú, ¿por quién los echan fuera vuestros hijos? Por consiguiente, ellos serán vuestros jueces. Pero si yo por el dedo de Dios echo fuera los demonios, entonces el reino de Dios ha llegado a vosotros. Cuando un hombre fuerte, bien armado, custodia su palacio, sus bienes están seguros. Pero cuando uno más fuerte que él lo ataca y lo vence, le quita todas sus armas en las cuales había confiado y distribuye su botín. El que no está conmigo, contra mí está; y el que conmigo no recoge, desparrama. Cuando el espíritu inmundo sale del hombre, pasa por lugares áridos buscando descanso; y al no hallarlo, dice: «Volveré a mi casa de donde salí». Y cuando llega, la encuentra barrida y arreglada. Entonces va y toma consigo otros siete espíritus peores que él, y entrando, moran allí; y el estado final de aquel hombre resulta peor que el primero. www.lbla.com

El Evangelio nos muestra, en este pasaje, a Jesús liberando a un joven de un demonio. Este joven, que estaba enmudecido por el espíritu que lo afligía, al instante comenzó a hablar. Y entonces muchos se maravillaban.

Pero había algunos que no estaban dispuestos a aceptar lo que implica lo que acaban de ver. Estos personajes deciden lanzar una terrible calumnia sobre Jesús:

  • Este echa demonios por el poder de Beelzebú (Satanás).

Jesús conoce sus pensamientos y sus intenciones, y les dice:

  • Si yo echo a los demonios por el poder de Beelzebú, aquellos de ustedes que también lo hacen, ¿por el poder de quién están actuando?.

En aquellos días andaban muchos engañando a la gente, haciendo exorcismos más similares a las obras de hechiceros que de siervos de Dios. La mentira que estos predican atestigua contra ellos mismos. Y marca un señalado contraste con Jesús, quien sí tiene el poder y la autoridad de echar fuera a los espíritus.

No solo eso les dice Jesús:

  • ¿Cómo es posible, si yo vengo de parte de Beelzebú, que me dedique a destruir su obra? ¿Cómo puedo, si es así, tener una mayor autoridad?

Lo que ellos acaban de presenciar es la evidencia de quién es Jesús, y que ellos no conocen otro poder como el de él.

La obra de Jesús en la vida de quien le conoce produce una verdadera libertad, no es un simple cambio externo (barrer y acomodar algunas cosas). Cuando verdaderamente somos transformados por el Señor nuestro corazón cambia. Cuando la fe de alguien es superficial, volverá a ser como antes era, y aún peor.

Solo Jesús puede cambiarnos verdaderamente. Sólo Él, el Hijo de Dios, tiene el poder y la autoridad para deshacer las obras del enemigo total y definitivamente.

 

PARA PENSAR: ¿Estamos confiando y buscando a Jesús para que sea Él el que nos transforme, o nos conformamos con una simple barrida? ¿Hay alguien fuera de Jesús que pueda hacer tal cosa como transformar un corazón y liberarlo de esa manera?

Sebastian Winkler (208)

Sebastián Winkler. Discípulo de Jesús, esposo de Karina y papá de Julia y Emilia. Profesor de Lengua y Literatura. Estudia la diplomatura en Biblia y Teología en el Instituo de Expositores de Argentina. Sirve en la Iglesia Bíblica Lincoln; colabora en Soldados de Jesucristo y es el autor del blog: engraciaysabiduria.com

Escrito por Sebastian Winkler

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