Quedarse sin nada
Hay momentos en los que hemos dado todo lo que humanamente podíamos dar. Nuestros cuerpos están fatigados, nuestros pensamientos parecen dar vueltas en círculos, nuestra energía y entusiasmo se evaporan.
Hay momentos en los que hemos dado todo lo que humanamente podíamos dar. Nuestros cuerpos están fatigados, nuestros pensamientos parecen dar vueltas en círculos, nuestra energía y entusiasmo se evaporan.
La vida brinda oportunidades continuas para actualizar nuestra perspectiva, para realinearnos con la perspectiva de liderazgo que Dios nos ha dado, nuestra misión, visión y valores. Podría ser el nacimiento de un hijo, un nuevo trabajo, un matrimonio, pasar una página del calendario o la celebración de un logro.
Dios nos llama repetidamente a obedecer sus mandamientos. Conociéndonos como Él, conoce nuestra tentación de depender de nosotros mismos en lugar de Él, de pensar que nuestro camino es el mejor.
"Gracias." Estas dos sencillas palabras brotan de un corazón humilde. La humildad reconoce que se satisface una necesidad y honra a quien la satisface. El agradecimiento fluye de una persona a otra con gratitud sincera. ¿Por qué sueles estar agradecido?
El profeta Ezequiel tenía 30 años y se encontraba en cautiverio en tierra extranjera cuando “sintió que la mano de Jehová se apoderaba de él” (Ezequiel 1:3 NTV). María era una adolescente cuando dio a luz a Jesús, mientras que Simeón y Ana estaban cerca del final de sus vidas cuando profetizaron sobre el niño Jesús (Lucas 1-2).
La planificación tiene un lugar en el liderazgo, junto con la toma de decisiones y el avance. Como líderes servidores, hacemos bien en buscar el liderazgo de Dios al reflexionar sobre los desafíos y las opciones que tenemos ante nosotros. Necesitamos estar abiertos a las ideas que provienen de Él y discernir cómo y cuándo nos está indicando que actuemos. ¿Es hora de que busques Su consejo o es hora […]
El ritmo de vida puede acelerarse rápidamente, con exigencias que nos llegan desde todos los ángulos. Cuando esto sucede, la tentación es abandonar nuestros hábitos espirituales para encontrar más tiempo o ser más productivos. Paradójicamente, el antídoto contra el ajetreo no se encuentra en hacer más, sino en hacer más cosas correctas. Los líderes espirituales necesitan tiempo para escuchar a Dios para liderar eficazmente. Cuando los tiempos sean más ocupados, […]
¿Qué principio de liderazgo necesitas poner en práctica? Ese concepto que conoces en tu cabeza y en tu corazón, aquello que Dios te está impulsando a hacer. Ni Pablo ni Santiago estaban dispuestos a dejar la verdad espiritual o ética en el ámbito de lo abstracto, ni tampoco Jesús.
¿Qué necesita cambiar en tu vida para que puedas liderar como Jesús? ¿Es necesario reemplazar los viejos hábitos con nuevos hábitos que respalden su nuevo estilo de liderazgo? ¿Existen perspectivas de liderazgo que deban reformarse o renovarse?