Gracias a Dios por los pastores, pero gracias a Dios por Jesucristo
Los hermanos de Corinto habían evidenciado su inmadurez por causa de abrazar la filosofía del mundo al ocasionar facciones dentro de la iglesia. Unos decían ser de Pablo, otros de Pedro, otros de Apolos y otros de Cristo; cada uno siguiendo a quien consideraban «el líder de su corriente espiritual».