Ojos en todas partes
Las multitudes eran parte del telón de fondo de la vida y el ministerio de Jesús. Dondequiera que iba, la gente se reunía. Mientras ministraba, la gente observaba. Vieron sus acciones, escucharon sus palabras. ¿No es esto cierto también para nuestras vidas? A medida que avanzamos en el día, otros nos prestan atención. Nunca sabemos cuándo, dónde o cómo Dios usará nuestra influencia. Mantenga la cabeza sobre usted hoy.