Admitir que estabas equivocado
Todos tendremos oportunidades de admitir que nos hemos equivocado. Una palabra descuidada, una acción irreflexiva, una oportunidad perdida, un acto egoísta; simplemente suceden. El discípulo a quien Jesús amó nos da un plan de acción a seguir cuando no vivimos, amamos o lideramos como Jesús.