Un buen receptor
A través de Jesús, Dios ofrece un corazón nuevo, una vida real y la libertad de ser más de lo que jamás imaginamos que podríamos ser.
A través de Jesús, Dios ofrece un corazón nuevo, una vida real y la libertad de ser más de lo que jamás imaginamos que podríamos ser.
Las relaciones ofrecen oportunidades para reflejar la bondad, la compasión y la sabiduría de Jesús. Las tareas por realizar brindan oportunidades para servir a los demás en el momento en que lo necesiten y para reflejar las cualidades de integridad y perseverancia del carácter.
Cuando los líderes comienzan a liderar desde un sentido de derecho, ya sea que provenga del poder, la posición, la educación o el éxito pasado, rápidamente pierden credibilidad e influencia con quienes los rodean.
Jesús pasó largas horas en oración con su Padre durante su tiempo en la tierra, desde los primeros días de su ministerio hasta las últimas horas de su vida.
La Regla de Oro nos llama a tratar a los demás de la forma en que queremos que nos traten a nosotros.
La práctica de los hábitos del ser apoya la transformación personal continua, manteniendo nuestros corazones humildes ante Dios y abiertos a la dirección de Su Espíritu. Estas disciplinas espirituales dan forma a nuestra motivación de liderazgo, nuestro punto de vista y la forma en que tratamos con los demás.
Liderar como Jesús implica aprender del pasado mientras Dios nos lleva al futuro
Nuestras circunstancias pueden moldear el funcionamiento de nuestro llamado, pero no nos impiden lograr todo lo que Dios quiere hacer a través de nosotros.
Dios quiere realinear permanentemente nuestro pensamiento y comportamiento para que liderar como Jesús se convierta en una parte normal de nuestra forma de vivir.