El afan y la ansiedad
El hecho de ser cristianos no significa que no vamos a batallar con el afán y con la ansiedad. Lo que significa es que ahora tenemos unas nuevas armas o unas nuevas herramientas para pelear contra ellas.
El hecho de ser cristianos no significa que no vamos a batallar con el afán y con la ansiedad. Lo que significa es que ahora tenemos unas nuevas armas o unas nuevas herramientas para pelear contra ellas.
Debido a que todo lo que tenemos lo tenemos por gracia, No tiene sentido ni lugar en el creyente jactarse de nada, porque todo proviene de Dios.
No son pocas las personas que continuamente están siendo alcanzadas por el evangelio y un cuerpo de doctrinas sólidas centradas en la Palabra de Dios. Incluso cuando han estado por muchos años siendo parte de una iglesia, descubren pronto que permanecieron allí sin dar los frutos esperados o peor aún, sin ser creyentes.
Nadie puede decir que es sin pecado porque haría a Dios mentiroso. Todos, en una u otra manera, todavía seguimos batallando con el pecado de nuestra vida.
La unidad de la Iglesia no es algo que se produce en la carne. Es algo que es el resultado del espíritu. Y la razón es que nosotros somos pecadores y no podemos producir esa unidad.
Hola, bienvenido a tres verdades. La Biblia dice en Hebreos 10:25 "No dejando de congregarse como algunos tienen por costumbre, sino exhortando y tanto más cuanto vemos que aquel día se acerca". Tres verdades acerca de la importancia de congrega en este pasaje: Verdad número uno: Congregarse es un mandato para el creyente, de la misma manera en que hemos sido salvados por la gracia del Señor. Ahora somos impulsados […]
El trabajo es difícil debido a la caída. Pero el Señor nos manda a hacerlo porque eso es bueno, es Su voluntad.
Nadie nace capacitado para tener contentamiento, esto es, algo que aprendemos de la abundancia o de la escasez.
Alguien me dio un consejo una vez, me dijo: con las tentaciones no se dialoga, de las tentaciones se huye. En efecto no puedes convencer a tu carne con argumentos de no de no pecar; debes huir de ellos tan lejos como puedas.