Amado y vivo
La muerte y resurrección de Jesús han superado la barrera más importante para llegar a ser lo que Dios nos ha llamado a ser: nuestro estado de insensibilidad al pecado. Ya no estamos muertos sino vivos; ya no estamos cegados por el orgullo y el pecado, sino humildemente conscientes de quiénes somos en Cristo; ya no inmovilizado por la culpa y el miedo sino perdonado y confiado en el poder […]