Refrescado y Renovado
La alegría refresca. Ilumina el espíritu, nos restaura físicamente y abre nuestros ojos para ver a los que nos rodean. La alegría alivia el estrés y nos permite mirar la vida con otros ojos. ¿Dónde podemos encontrar la alegría que nos sostiene frente a los desafíos diarios y las circunstancias cambiantes?