El día que Jesús cantó
Este es un pasaje bellísimo, solo puedo pensar en cómo era la voz del Señor, cómo Él también entregó su alma al cantar; no se a ti, pero este pasaje me enternece.
Este es un pasaje bellísimo, solo puedo pensar en cómo era la voz del Señor, cómo Él también entregó su alma al cantar; no se a ti, pero este pasaje me enternece.
Si Dios es soberano, ¿por qué oramos? ¿Puede nuestra oración cambiar circunstancias? Ciertamente hay un misterio en la manera en que la soberanía de Dios y la oración se encuentran o se conjugan. En efecto, Dios es Soberano, pero la Biblia nos manda orar, lo que indica que hay cosas que no sucederán a menos que oremos por ellas.
Cuando pasamos por un momento de tribulación o intensa prueba, siempre nos preguntamos el por qué; sin embargo, difícilmente podemos ver más allá de nuestro sufrimiento y cuánto nos afecta a nosotros.
La biblia inicia con una declaración poderosa. No es una pregunta, tampoco es una suposición; es una afirmación inquebrantable: Dios en el principio creó los cielos y la tierra.
¿Te has imaginado alguna vez cómo sería tu vida si pudieras conocer el futuro? Suena interesante, sin embargo, ¿cuál futuro? ¿Mañana, la próxima semana o el próximo minuto? Tal vez pienses en cómo te verás en 10 años en un día específico.
Pero ¿cómo es eso? ¿Acaso es Dios un ser celestial inseguro que necesita desesperadamente saber si las personas que Él ha creado le aman o no? La respuesta es no.
Mantenerse puro y apartado del pecado no es un proceso automático. Involucra nuestro compromiso y disposición de abandonar los malos hábitos de nuestra vida y abrazar los que son conforme a la voluntad de Dios.
Vivimos en una generación cada vez más conectada, o desconectada, depende desde dónde lo mire, lo cierto es que eso ha hecho que nuestras relaciones sean cada vez más impersonales. Poco a poco, los emoticones han reemplazado los gestos y la jota con la a las sonrisas, pero lo realmente problemático es que nos hemos acostumbrados.
Cuando era niño soñaba con que mi poder fuera ser invisible. Vivo en un país golpeado por la guerra de guerrillas y lleno de malas noticias en mi época; mi sueño era un día poder acabar con todos ellos sin que ni siquiera pudieran verme. Lo admito, no son los pensamientos que un niño debería tener, pero era el resultado de ese deseo por venganza que hay arraigado en nuestros […]