Creando una atmósfera de alabanza
Ser lleno del Espíritu es vivir toda la vida a la luz de la presencia de Dios. La alabanza y la acción de gracias resaltan Su presencia y actividad. A medida que nos enfocamos en la bondad de Dios, nuestros corazones se moldean para confiar más en Él, nuestras mentes se renuevan y nuestras relaciones se transforman.